Las virtudes del sistema son múltiples y daría para hablar largo y tendido, pero para resumir, vamos a subrayar las más atractivas.
Las casas prefabricadas de hormigón son diseños modernos y funcionales. Además, hablamos de construcciones robustas, eficientes y sostenibles que permiten ahorrar tiempo en, por lo menos, un 70% respecto de una construcción tradicional.
Las casas prefabricadas de hormigón son construidas en fábricas, utilizando técnicas y procesos industriales y pese a ello, son 100% personalizables.
Con respecto al aislamiento térmico también es superior en comparación a los sistemas tradicionales. En términos medioambientales, los sistemas constructivos empleados están pensados para disminuir los residuos que se generan en obras, lo que significa una moderna solución al problema de contaminación de suelos y agua.
Su perdurabilidad es máxima con un mantenimiento mínimo. Las casas que se fabrican con el hormigón como materia prima tienen la particularidad de ser más resistentes que las casas de obra tradicional.